

De Irun (Espanha)
para Figueira da Foz (Portugal)
Figueira da Foz entro em mi lira
.
.
Yo no te conocía pero ahora, al verte,
Imagino que siempre voy a quererte.
Admiré tus bellezas com embeleso
Y mentalmente a todas… les doy
Um beso.
-
Lentamente se acerca la noche refrescando los ardores diurnos.
Una calma suave y colorista pasa sobre mi alma, cual música inefable, plena de armonia.
Sobre mi frente roza un eco de espíritu inquieto
Vibrando en escala levemente estremecida…
Y una nota aguda de verso naciente estimula mi inspiración em vuelo cadencioso.
En la distancia suprema una voz, como un soplo impetuoso,
Pasa acariciando el verdín de tus prados y flota como la espuma
Sobre el piélago inmenso de tu inmenso Océano.
-
Me siento a meditar a la orilla del mar… - Esse mar
Tan bellamente cantado por Joán de Barros – y escucho apaciblemente
Las canciones del bosque y el genio blanco y alegre
De un crepúsculo primaveral que dejará en mi alma un recuerdo imperecedero…
A los lejos se oye el murmúrio de las olas, mientras
La noche se precipita dejando caer su negro velo
Sobre los maravillosos paisajes de Figueira da Foz, saturados
De sol y de belleza.
-
Yo he de volver a verte…
Te lo prometo!
Com esta decisión… me planteo
Un reto!
Imagino que siempre voy a quererte.
Admiré tus bellezas com embeleso
Y mentalmente a todas… les doy
Um beso.
-
Lentamente se acerca la noche refrescando los ardores diurnos.
Una calma suave y colorista pasa sobre mi alma, cual música inefable, plena de armonia.
Sobre mi frente roza un eco de espíritu inquieto
Vibrando en escala levemente estremecida…
Y una nota aguda de verso naciente estimula mi inspiración em vuelo cadencioso.
En la distancia suprema una voz, como un soplo impetuoso,
Pasa acariciando el verdín de tus prados y flota como la espuma
Sobre el piélago inmenso de tu inmenso Océano.
-
Me siento a meditar a la orilla del mar… - Esse mar
Tan bellamente cantado por Joán de Barros – y escucho apaciblemente
Las canciones del bosque y el genio blanco y alegre
De un crepúsculo primaveral que dejará en mi alma un recuerdo imperecedero…
A los lejos se oye el murmúrio de las olas, mientras
La noche se precipita dejando caer su negro velo
Sobre los maravillosos paisajes de Figueira da Foz, saturados
De sol y de belleza.
-
Yo he de volver a verte…
Te lo prometo!
Com esta decisión… me planteo
Un reto!
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José Conejero Alcaraz
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Esta, uma de três peças pejadas de poesia que, há anos, me foram enviadas por Conejero Alcaraz, residente em Irun (Guipuzcoa - Espanha) e que, por razões que não vêm ao caso, não foram publicadas na altura.
Tenho, agora, o maior prazer em o fazer, mostrando quanto a Figueira da Foz é inspiradora e querida por gentes do país vizinho.
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